web analytics
Noticias de Río Negro y Neuquén

“El 33° Encuentro Nacional de Mujeres merece el reconocimiento de la Legislatura de Río Negro”

Compartir Nota

Los legisladores provinciales Carina Pita (FG-FpV) y Marcelo Mango (FG-FpV) presentaron un nuevo proyecto en la Legislatura rionegrina. A través del mismo, ambos parlamentarios impulsan declarar “de interés político, cultural y educativo el 33º Encuentro Nacional de Mujeres que se llevará a cabo en la ciudad de Trelew, provincia de Chubut, a realizarse los días 13, 14 y 15 de octubre de 2018”.

Por su parte, la legisladora Pita (FG-FpV) destacó que “este trigésimo tercer Encuentro Nacional de Mujeres (…) es un hito más en la larga lucha por la igualdad, la solidaridad, la democracia y los derechos humanos, y en razón de ello merece el reconocimiento de la Legislatura de Río Negro”. Y agregó “aunque parezca paradójico las más altas manifestaciones de organización del movimiento de mujeres (como han sido las movilizaciones NiUnaMenos, los Paros Internacionales de Mujeres y la persistente Marea Verde por el derecho a decidir), no son otra cosa que la materialización de estos 33 años de encuentros. ¿O alguien puede siquiera suponer que habría NiUnaMenos, Paros de Mujeres y Marea Verde sin Encuentros Nacionales de Mujeres?”.

Asimismo, la parlamentaria rionegrina (FG-FpV) recordó que “fue precisamente en el Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Rosario en 2003 que nació la Campaña Nacional por el Derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Pasaron más de diez años para que el Congreso Nacional se dignara a discutir el este tema, aun cuando se habían presentado proyectos desde 2007 en adelante. Si bien es cierto que la ley IVE fue rechazada en la Cámara de Senadores por los sectores representantes del patriarcado y de la Iglesia Católica, las mujeres “tomaron la palabra” y hoy toda la sociedad habla del aborto”.

Este 33° Encuentro Nacional de Mujeres tiene previsto profundizar la discusión de diversas temáticas que son del interés de los colectivos que participarán, el abordaje de nuevas problemáticas y de temas particulares. “Uno de los aspectos, lo que llevó a elegir la provincia de Chubut como sede del Encuentro es la lucha de los/las docentes, donde una gran cantidad de mujeres han participado de la toma de los ministerios de educación, reclamando paritarias, trabajo y dignidad para todos y todas. Es también, la lucha de las mujeres ancestrales, y la desaparición y asesinato de Santiago Maldonado lo que, al decir de las organizadoras: este Encuentro se distingue porque llega a una provincia inimaginada”, explicó la legisladora Pita (FG-FpV).

“Seguramente muy pronto la libertad de decidir sobre su propio cuerpo por el que venimos luchando las mujeres será LEY. Seguramente muy pronto la consigna “información para decidir, anticoncepción para no abortar y aborto legal para no morir” será otro derecho ganado por las mujeres”, concluyó la legisladora Carina Pita (FG-FpV).
A 33 AÑOS DEL 1° ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES | Breve repaso histórico de este movimiento que ha tomado la palabra y ha tomados las calles

“Los Encuentros Nacionales de Mujeres comenzaron a realizarse a partir de la iniciativa de un grupo de mujeres, mayoritariamente pertenecientes a diferentes partidos políticos, que habían asistido en el año 1985 a la III Conferencia Mundial de Mujeres de Nairobi (Kenya, África). Ellas tuvieron la iniciativa de convocar a la pluralidad de grupos, organizaciones, comisiones de mujeres, como también invitar individualmente a todas aquellas que tuviesen inquietudes por nuestros derechos.

La comisión organizadora del Encuentro fue pluralista, la integraban mujeres de diferentes partidos políticos, trabajadoras, gremialistas, de organismos de derechos humanos, feministas que se reencontraban en nuestro país y otras que regresaban de un prolongado exilio. A todas se les reconoció una participación individual, pero sin reconocimiento a representaciones institucionales.

Se realizó ese Primer Encuentro Nacional de Mujeres, en el Teatro San Martín de la ciudad de Buenos Aires, los días 24 y 25 de mayo de 1986. Tuvo una concurrencia de alrededor mil mujeres –varias de ellas procedían de distintos lugares del país–, mayoritariamente provenientes de los sectores medios. Siguiendo con la original metodología implementada en el foro de ONGs de Nairobi, propusieron un temario para los talleres que podía ser ampliado con las propuestas de las participantes. El eje central del Encuentro fue la situación de la mujer en la Argentina y las estrategias para el cambio, analizado desde los distintos aspectos: identidad, violencia, educación, medios de comunicación, participación política, sexualidad, trabajo, familia, tiempo libre, aislamiento y comunicación, utilización del cuerpo de la mujer.

Esa experiencia fue tan exitosa que allí surgió la propuesta de seguir realizando anualmente los Encuentros en otros lugares. Se eligió en el plenario final la sede del siguiente, que se realizaría en la ciudad de Córdoba…

La multitudinaria presencia de mujeres llamó la atención de los partidos políticos, que comenzaron a generar estrategias de captación y de capitalización de los mismos, algo que nunca lograron en los veintiocho Encuentros realizados hasta ahora. Es cierto que en un comienzo las mujeres de los partidos políticos tradicionales trataron de traer sus visiones y diferencias no sólo en los talleres específicos sino en debates de asambleas públicas. Las mismas participantes rechazaron esas injerencias y no se volvió a repetir, ni se permitió que a ningún funcionario (se prohibió que varones participaran) o alguna funcionaria se les otorgase la palabra al comienzo o final de un Encuentro, salvo en los talleres, como una integrante más.

Ha sido notorio, desde el año 1997 en San Juan, el desagrado provocado a sectores fundamentalistas de la Iglesia Católica. Llegaron a constituirse como mujeres enemigas dentro del Encuentro, como fue desde La Plata en el año 2001, porque así se considera a las católicas que vienen organizadas, estructuradas, a imponer su visiones reaccionarias sobre el rol de la mujer en la sociedad. No se impugna a las mujeres creyentes solas o sin estructuras atrás…

Entre los principales logros de estos Encuentros podemos destacar que la gran mayoría de las mujeres que concurren a un Encuentro –así sea por una sola vez– al volver a su casa ya no son las mismas personas (tres o cuatro días de viaje, dedicados a ellas y a compartir su situación personal y su inserción en la sociedad con otras pares produce una revolución por dentro).

Esto tiene un significado desde el feminismo: mujeres del movimiento de mujeres, que comienzan a tomar conciencia de sí mismas y de enmarcar sus demandas como derechos, que sin duda enriquece para la construcción de una sociedad más democrática, justa, igualitaria y solidaria para todo el conjunto social…”