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Noticias de Río Negro y Neuquén

“Devolverle a la mujer el derecho de decidir sobre su propio cuerpo” | Ma. Emilia Soria*

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Cada vez más sectores sociales, políticos y dirigenciales van tomando la bandera verde del debate por la práctica segura, gratuita y legal del aborto. No ya desde una perspectiva eclesiástica, tutelar y moralmente, sino como una cuestión del ámbito privado de la salud de miles de mujeres en el país y en el mundo.

Este lunes se realizó a nivel nacional una convocatoria al tuitazo primero, y al pañuelazo más tarde, como forma de visibilizar la demanda constante por el #AbortoLegalYa.

En todos los puntos del mapa se levantaron los pañuelos para reclamar lo que se considera “una deuda de la democracia”. Hubo una gran concentración en el Congreso, para reclamar a los parlamentarios el urgente tratamiento y sanción de una ley que despenalice el aborto, y garantice el acceso para todas las mujeres, sin importar su condición social o económica.

Sobre este tema, dialogamos con la Diputada Nacional por el Frente para la Victoria, María Emilia Soria. La representante rionegrina es oriunda de General Roca, madre (recientemente) de su segundo hijo y ha formado parte de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia de la cámara baja.

P – ¿Tiene conocimiento del estado parlamentario de las iniciativas por el aborto legal?

MES: Sí, hasta el año pasado formé parte de la comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia, que en general es el paso obligado de todos los proyectos de esta temática.

Son varios los proyectos que regulan la Interrupción Voluntaria del Embarazo, pero debo destacar el N° 4161-D-2016, encabezado por la Diputada Victoria Donda y firmada por 44 diputados de todos los bloques políticos. Lamentablemente, a pesar del esfuerzo de sus firmantes, el proyecto no pudo ser debatido en el recinto de la Cámara de Diputados y deberá ser representado en 2018 por alguno de sus autores ya que perdió estado parlamentario. Existe otro proyecto que sí tiene estado parlamentario, el N° 2492-D-2017 de autoría de diputados del Movimiento Evita.

Además el año pasado se presentaron un sinnúmero de proyectos de pedidos de informes sobre interrupciones de embarazos, protocolo de uso de la droga MISOPROSTOL y su inclusión al PMO, repudios por criminalización de abortos, protocolos de abortos no punibles, legalización para el caso de embarazo proveniente de violaciones, etc.

P¿Cuál es su opinión sobre estas iniciativas? ¿Cómo votaría en caso de recibir estos proyectos?

MES: Me gustaría que nuestro país cuente con una legislación y un abordaje del tema similar al que existe en Uruguay, donde la mortalidad materna disminuyó a partir de la prevención de abortos inseguros.

En ese país la política de legalización del aborto seguro no sólo redujo las muertes evitables de las mujeres, sino que lejos de ocasionar un aumento en el número de abortos provocados, tiende a reducirlo.

Para acceder a la interrupción legal, las mujeres no deben estar embarazadas de más de 12 semanas (o 14 si es producto de violación), deben pasar antes por la consulta de un ginecólogo, un psicólogo y un asistente social y después deben respetar un plazo de cinco días “de reflexión”.

Este equipo interdisciplinario tiene el deber de constituirse en un ámbito de apoyo psicológico y social de la mujer, para contribuir a superar las causas que puedan inducirla a la interrupción del embarazo y garantizar que disponga de la información para la toma de una decisión consciente y responsable. En este sentido, el equipo es responsable de informar a la mujer sobre alternativas al aborto, incluyendo los programas previstos de apoyo social y económico, así como la adopción.

Se trata de un concepto de Estado presente, en el que a la mujer se le proveen alternativas, se le permite hacer elección desde la más íntima convicción y no desde la necesidad o del temor de no tener la capacidad psíquica o económica para enfrentar la llegada un hijo. Además, la ley reconoce el derecho a la objeción de conciencia para los ginecólogos que no quieran realizar abortos. Y también propone una última consulta postaborto para informar sobre métodos de anticoncepción. Lamentablemente, ese es un concepto de Estado que dista mucho del que nos propone el presidente Macri, donde la salud pública cada vez está más restringida o es para unos pocos, un Estado donde faltan medicamentos fundamentales en los hospitales públicos, donde la “Cobertura Universal de Salud” instrumentada por este gobierno resulta funcional a la comercialización y privatización de la salud pública, con las injusticias y desigualdades que eso genera.

P ¿Cuáles cree que son las posturas en debate en torno a este tema?

MES: Creo que son varios los frentes, lo religioso aún se mezcla mucho en una sociedad como la nuestra, que le ha dado prioridad a otras necesidades. Muchos consideran que nuestro país no tiene la madurez necesaria para llevar adelante la discusión. También existe la fantasía de que se provoquen abortos en masa y el sector de salud no pueda contenerlos.

Lo cierto es que este es un país con cultura machista muy arraigada y por eso cuesta hacer el cambio de paradigma y devolverle a la mujer el derecho de decidir sobre su propio cuerpo.

A nivel coyuntura política no veo que éste gobierno, que funciona solo para los ricos, pueda tener la “empatía” necesaria para entender que las que se mueren por abortos clandestinos son las mujeres y adolescentes pobres y marginadas, con la hipocresía de que en las clínicas privadas se hacen abortos ilegales al por mayor con toda la seguridad, confidencialidad y control. En este sentido considero que si llega a propiciar el debate lo hará más por estrategia mediática – para distraer el foco de otras discusiones que no le conviene dar – que por propia convicción.

P – ¿Cuál es su opinión particular sobre la legalización del aborto?

MES: Un poco adelanté mi postura de que quisiera para la Argentina una legislación similar a la de Uruguay. Creo que sería contraproducente legalizar sin más el aborto y no modificar las políticas públicas relacionadas con el tema.

No concibo la legalización sin apoyo psicológico, social e incluso económico para la mujer, sin un seguimiento posterior, y sin campañas de prevención de embarazos no deseados y anticoncepción.

Sin embargo, debo admitir que me cuesta pensar en una legislación de esta naturaleza en el contexto político actual donde la salud pública y las clases populares se encuentran absolutamente rezagadas.

P – ¿Promueve alguna iniciativa vinculada a la salud sexual y reproductiva de las mujeres?

MES: No soy autora de ninguna iniciativa, sin embargo acompaño a compañeras que militan activamente por la causa. En mi primer mandato como diputada me he concentrado fundamentalmente en temas de niñez y adopción, en este segundo pretendo meterme de lleno a temáticas de género.

*@perio_rita para @dpatagonicos