El tribunal de la Cámara Segunda en lo Criminal de Cipolletti realizó ayer la audiencia de alegatos en la causa que se inició a raíz del homicidio del adolescente Brian Villegas, que recibió un disparo en el barrio Anai Mapu de Cipolletti. Los camaristas fijaron fecha para dar a conocer la sentencia el 13 de mayo a las 18.


Alegatos por homicidio de Brian Villegas
En los alegatos, Iván Chelía, el abogado de la querellante María Elena Bravo (madre de la víctima), acusó al procesado Jorge Ramón Vera y a Sebastián Díaz Lonconao por el delito de “homicidio agravado por el empleo de arma de fuego”, en calidad de autor para el primero y de partícipe necesario para el segundo. Por los dos solicitó una condena de 13 años de prisión.
No advirtió que Cristian Nahuel Vera (hijo de Jorge Ramón Vera) ni el menor, ambos acusados en este juicio, hayan participado del homicidio de Brian Villegas.
El fiscal Marcelo Gómez acusó por “homicidio agravado por el uso de arma de fuego” y solicitó 13 años de prisión para el imputado Jorge Ramón Vera; 11 años y 8 meses para el acusado Sebastián Díaz Lonconao; 2 años de prisión para Cristian Nahuel Vera por el delito de “abuso de armas en concurso con portación” y retiró la acusación por la que está imputado el menor de edad.
El fiscal Marcelo Gómez, en su alegato, se refirió al conflicto en el barrio Anai Mapu que se originó, según su valoración, con la muerte de Alejandro Verdugo que generó “una división en la calle Valcheta entre los grupos denominados Petones y Justicieros”.
“Hubo ataques y contraataques de un grupo y de otro. La muerte de Brian Villegas fue porque Brian estaba en el lugar equivocado y en el momento equivocado, más allá de las suspicacias de que él pertenecía a uno de los grupos. Yo de mis años como funcionario judicial nunca lo vi vinculado a estas causas, a pesar de que el comisario Oscar Monsalve (titular en ese entonces de la Subcomisaría del barrio) lo señala como amigo de uno de los grupos”, indicó el fiscal.
Luego afirmó: “esta Fiscalía tiene por probado que Jorge Ramón Vera es quien realizó los disparos que terminaron con la vida de Brian. Y que posteriormente junto con su hijo y con Díaz Lonconao efectúan disparos contra otra vivienda. El joven que es el menor de edad, si bien ha sido mencionado, no tengo por comprobado en esta instancia que el mismo hubiera participado de alguno de los hechos por lo que voy a retirar la acusación”, concluyó.
El defensor público Sebastián Nolivo solicitó el mínimo de la pena para su asistido Jorge Ramón Vera, es decir 10 años y 8 meses de prisión. Por Cristian Nahuel Vera pidió un año de prisión en suspenso.
El abogado particular Pablo Barrionuevo dijo que su cliente, Sebastián Díaz Lonconao, no estuvo el día del hecho y no participó del ataque. En consecuencia solicitó la absolución. Respecto del menor, adhirió a la postura del fiscal. Lo mismo hizo la defensora de menores Débora Fidel.
De acuerdo con la requisitoria de elevación a juicio, el primer hecho ocurrió el 27 de febrero de 2014 a la madrugada. Los cuatro imputados y otras personas no identificadas, integrantes del grupo autodenominado “Justicieros” atacaron un domicilio sito sobre la calle 17 de Julio casi Pastor Bodwler del barrio Anai Mapu, en forma conjunta y coordinada, respetando un plan previo, con el fin de darle muerte a algún integrante del grupo “Petones”.
En esas circunstancias, efectuaron disparos en contra de la vivienda de un menor. Casi en simultáneo advirtieron que circulaba la camioneta Renault Express y fue entonces cuando el grupo alentó a Ramón Vera, quien disparó un rifle calibre 22 con mira telescópica, desde atrás de la camioneta. Uno de los dos proyectiles alcanzó a Brian Villegas a la altura de la parte posterior derecha de su cráneo, lo cual derivó en su inmediata internación. En principio se recuperó pero con el transcurrir de los días la herida se infectó y la víctima se desestabilizó. Su muerte se produjo el 25 de marzo de 2014.
El segundo hecho ocurrió en las mismas circunstancias de tiempo y lugar. El grupo que protagonizó el ataque también le disparó al joven D.V, quien corrió hasta la esquina de Pastor Bowdler y 17 de Julio. En este caso Ramón Vera portó una escopeta y Diaz Lonconao el rifle que anteriormente habría utilizado Vera.
Los atacantes no pudieron alcanzar a D.V, que se refugió en una casa, sin embargo le dispararon a E.M, que estaba fuera de su vivienda. Entonces Vera le causó heridas leves en la cara y en el cuerpo con la escopeta. También le efectuó un disparo de escopeta a G.S.V, que estaba en las inmediaciones, y le provocó una herida en el cuello. Mientras todo esto sucedía, Diaz Lonconao, desde una esquina, efectuó disparos en contra de la vivienda donde se había refugiado otro de los jóvenes.
La víctima se movilizaba en la camioneta junto a su padre, Mariano Antonio Villegas. El hombre declaró en el juicio que su hijo manejaba el vehículo y que los dos disparos atravesaron los vidrios traseros del rodado. Cuando él advirtió que el adolescente estaba herido, lo colocó en el asiento del acompañante y manejó hasta el hospital.
El imputado Jorge Ramón Vera dijo en la ampliación de indagatoria que esa noche estuvo en el casino y que regresó a su domicilio porque le avisaron que “estaban efectuando disparos” en contra de la vivienda. Entonces estuvo con su concubina hasta que llegó el joven de apellido Díaz (también imputado) y le proveyó las armas. Fue en esas circunstancias que, en la vía pública, efectuaron disparos “intimidatorios” con el fin de “disuadir el ataque”. Vera dijo que estaba al tanto del conflicto entre bandas que había en el barrio aunque aseguró que no los conocía porque eran “todos jóvenes”. También se mostró arrepentido y se disculpó con los familiares del adolescente que fue víctima.
Los imputados Jorge Ramón Vera y su hijo Cristian Nahuel Vera, actualmente detenidos, contaron con defensa oficial. El procesado Sebastián Díaz Lonconao permanece en libertad y es asistido por el abogado Pablo Barrionuevo. El joven que era menor de edad al momento del hecho está siendo representado por Barrionuevo y por la defensora de menores Débora Fidel. Justamente por la situación del menor es que el debate se está realizando sin público.
El tribunal está presidido por el camarista César Gutiérrez Elcarás y los vocales son sus colegas Guillermo Baquero Lazcano y Pablo Repetto.