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Noticias de Río Negro y Neuquén

Weretilneck: “Hoy yo puedo demostrar con datos científicos que Neuquén viene a comprar a Cipolletti”

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Nadie duda que la gestión de Alberto Weretilneck al frente de la Municipalidad de Cipolletti tiene para mostrar muchos logros. En esta entrevista con la agencia APP, el jefe municipal y precandidato a gobernador por el Frente Grande –aunque es sabido que se lo disputan el peronismo y el radicalismo para integrar la fórmula como candidato a vicegobernador para el 2011- cuenta cómo se ha planificado para que la ciudad no se haya subalternizado a la capital Neuquén. Curiosamente las actividades generadoras de riqueza ya no son las que se piensan. Por ejemplo la fruticultura actualmente “aporta el 5%”. Nada más. “Nosotros hoy en Cipolletti tenemos un comercio fuerte, una industria fuerte, la medicina de alta complejidad, que también deja mucho dinero, la educación, y la fruticultura”, aseveró Weretilneck. No obstante opina sobre la fruticultura en función de su peso en el PBI provincial y eje histórico de la economía del Alto Valle, sentenciando que desde la provincia “no hay un plan”.

-Usted dijo recientemente que a pesar del peso de la capital Neuquén, que concentra prácticamente a la población de toda esa provincia, Cipolletti, como ciudad fronteriza, no se subalterniza, sino que juega un papel de complementación.

-Tomamos las cosas que nos hacen bien y tratamos de alejarnos de las cosas que nos hacen mal en la relación con Neuquén. En realidad lo que hay que analizar es que nosotros estamos en una metrópoli, desde Chichinales hasta Senillosa y El Chañar, una región donde la vinculación laboral, económica, educacional, cultural e inclusive hasta delictiva, por llamarla de alguna manera, es muy fuerte. Hoy es una zona en la cual las ciudades por sí solas no son artífices de su futuro. Si las ciudades no tienen claro cuál es su rol en esta metrópoli, se pueden quedar al costado del camino. Por eso es importante saber de la regionalización cuáles son las cosas que benefician a las ciudades, cuáles son las cosas que perjudican y en ese marco potenciar lo que beneficia y combatir lo que perjudica, o prepararse para minimizar los impactos negativos.

-Hay una autor del Alto Valle, Jack Vañasky, que en un libro define magistralmente esto de la metrópoli: la ciudad lineal.

-Claro, pero él lo vio hace 30 años, mucho antes que la dirigencia política regional.

-El esfuerzo que ha hecho Cipolletti para ‘amurallarse’, en el mejor de los sentidos, y no ser absorbida por el gigante neuquino, supongo que requiere no sólo de políticas públicas, sino un rol importante del sector privado.

-Fundamentalmente hay que saber buscar las oportunidades y en esto el Estado juega un rol fundamental. Nosotros hace 10 años teníamos un comercio que prácticamente había tocado su punto más bajo. Había una conducta, había una acción de los cipoleños de decir que había que ir a comprar a Neuquén. Eso fue muy fuerte en su impacto en la actividad económica de Cipolletti. Pero nos fuimos dando cuenta qué es lo que podíamos aprovechar nosotros de Neuquén. Por ejemplo, hoy Neuquén tiene 400 lavacoches, con todo lo que esto significa, y Cipolletti no tiene ninguno. Neuquén tiene estacionamiento medido, en cambio Cipolletti tiene estacionamiento gratuito ordenado. Neuquén tiene serios problemas de delito en la zona céntrica, Cipolletti ha trabajado para no tenerlo. Son ventajas por las cuales hace 10 años Cipolletti iba a comprar a Neuquén y hoy yo puedo demostrar con datos científicos que Neuquén viene a comprar a Cipolletti. Porque tiene mejor calidad, mejor precio, mejor atención, y mejores condiciones para la gente que viene a comprar. Por ejemplo, respecto a nuestros empresarios, el 60% de la producción de las empresas líderes de Cipolletti, avícolas, gaseosas, construcción, etc., tienen como destino el mercado neuquino. Cada uno de los sectores de la vida económica de Cipolletti le fue encontrando la vuelta a esto, entonces pasamos de ser una ciudad absolutamente dependiente a una ciudad que aprovecha las carencias que hoy está dando Neuquén en el mercado regional. Hoy las últimas estadísticas nos dan 8.594 estudiantes universitarios en Cipolletti.

-Una cifra muy significativa y no conocida.

-Tenemos Ciencias de la Educación, Psicología y Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Comahue, más el Instituto Universitario Nacional del Arte, más la Universidad de Flores y los Institutos Terciarios. Y la mayoría de los estudiantes vienen de fuera de Cipolletti.

-¿De otras ciudades de Río Negro?

-No sólo son estudiantes rionegrinos. Hay un dato que poca gente sabe, hay 64 estudiantes chilenos estudiando Medicina en Cipolletti. Obviamente esto es una cuestión que va más allá de lo de Cipolletti, porque la educación universitaria argentina es gratuita y la chilena está arancelada, si a esto le sumás el tipo de cambio, es absolutamente más fácil para los chilenos ser médicos en la Argentina que en Chile. Esto tiene que ver con una cuestión del país, pero digo cómo a veces uno va encontrando explicaciones a las fortalezas económicas de una ciudad. Nosotros hoy en Cipolletti tenemos un comercio fuerte, una industria fuerte, la medicina de alta complejidad, que también deja mucho dinero, la educación, y la fruticultura. El Estado acá es minoritario.

-En cuanto a la fruticultura, ¿a qué se debe este fenómeno que Cipolletti como ciudad se va fagocitando las zonas productivas?

No es que la ciudad haya hecho desaparecer chacras. Nosotros tenemos un Código Urbano muy estricto y la ciudad protege la zona productiva como ninguna. Pero lo que esto no implica es que la fruticultura ha dejado de ser la actividad principal económica de Cipolletti. Nosotros acabamos de sacar el Producto Bruto Geográfico de la ciudad, que es el equivalente al Producto Bruto Interno a nivel país, es decir, analizar desde el punto de vista científico cuáles son las fuentes generadoras de riqueza en la ciudad. Y hoy la fruticultura, aporta el 5% únicamente a la generación de riqueza de la ciudad.

-¿Qué otros rubros la reemplazan?

-El comercio en primer lugar, en segundo lugar los servicios y en tercer lugar la industria. Cuarto lugar la educación, quinto lugar la salud. La fruticultura tiene hoy un problema estructural. Yo lo que creo es que sí hay que seguir existiendo en la generación de riqueza a través de la agricultura, sí hay que seguir insistiendo en la generación de riqueza a través de la mano de obra en el sector rural. Lo que sí me parece es que tenemos la responsabilidad como dirigentes de generar modelos productivos alternativos. Hoy con la situación de la fruticultura, con la extranjerización de la tierra y de la comercialización en grandes empresas, con los serios problemas de mercado que hay, creo que el camino es seguir mejorando la comercialización del pequeño y mediano productor, pero por otro lado ir a otro uso intensivo de la tierra con frutas finas, con pasturas, con nogales, con arándanos, con otras producciones que pueden dar rentabilidad.

-¿Cuál es su visión sobre la política provincial respecto a la fruticultura? ¿El principal responsable de esta economía regional es la provincia o la Nación?

-Yo creo que la principal responsabilidad de un Estado provincial es generar un proyecto, un plan, es decir, esto no significa que la cosa se tenga que hacer de un momento para otro. Lo que significa es que debe haber un plan y después ir llevándolo adelante con el dinero que sea suficiente. Un plan que se pueda ir cumpliendo en distintas etapas. Ahora, que el único proyecto del gobierno provincial sea ir a pedirle plata a Buenos Aires, no es un proyecto. Puede ser una situación de emergencia, puede ser que un año haya una caída extraordinaria de granizo o por heladas, entonces me parece bien pedir ayuda. Ahora, que la agenda del ministro (de Producción) y de la Secretaría de Fruticultura sea depositar en Buenos Aires todas las soluciones al conflicto, es un tema muy complejo. Sobre todo teniendo en cuenta una cosa, en la crisis anterior de la fruticultura en el año 2000, la situación del cambio (del dólar) era en todo el país igual, es decir, todo el país estaba quebrado producto de la convertibilidad. Hoy, pretender dar rentabilidad a la fruticultura por el dólar, la verdad es una utopía, porque el dólar hoy al modelo sojero-triguero argentino y al modelo exportador de automóviles, no le genera inconveniente este tipo de cambio, entonces esto hace que la fruticultura tiene que tener una solución que no pase por el tipo de cambio. Hay que trabajar en los reintegros, trabajar en las retenciones, trabajar en los costos laborales, me parece fantástico y hay que plantear eso. Pero hay que llevar la propuesta, la propuesta no puede ser porque este año las empresas no pagaron los costos el Estado tiene que poner lo que no ponen las empresas. Porque si este año tiene que poner 200 millones, el empresario lo que va a hacer es dejar de poner la plata que sabe va a poner el Estado. Lo que significa es tener un modelo que se pueda ir cumpliendo en distintas etapas.

Fuente: Agencia Periodística Patagónica – APP